Piezas, reglas y tus propias frases.
Cada palabra que aprendes es una pieza reutilizable. Unas reglas de combinación controladas las unen: construyes frases correctas que nunca has memorizado y luego las transformas, las escuchas y te las encuentras en situaciones reales.
Seis familias de piezas
Cada palabra se presenta en caracteres simplificados y en pinyin con sus tonos, con su audio y un significado en contexto.
Quién habla, a quién, de quién. 他 y 她 se pronuncian exactamente igual.
Una veintena de verbos frecuentes. Nunca se conjugan.
Lo que se bebe, se come o se tiene, y los lugares adonde se va.
Negación, preguntas y matices: transforman una frase sin reescribirla.
Las reglas de combinación. Nada se traduce palabra por palabra.
Los cuatro tonos y el tono neutro, desde la primera lección.
Las mismas piezas, en todas partes
En el restaurante, de viaje o al conocer a alguien, bastan unas pocas piezas para hacerte entender.



Quince minutos al día
Duración ajustable de 5 a 30 minutos. Saltarte un día no te hace perder nada: tu progreso te espera.


Coloca tu primera pieza.
Elige tu objetivo y tu ritmo: la primera lección empieza enseguida.

