Piezas, reglas y tus propias frases.
Cada palabra que aprendes es una pieza reutilizable. Unas reglas de combinación controladas las unen: construyes frases correctas que nunca has memorizado y luego las transformas, las escuchas y te las encuentras en situaciones reales.
Seis familias de piezas
Cada palabra se presenta en caracteres tradicionales, con su transcripción en Pe̍h-ūe-jī (tono marcado con un acento), su audio y un significado en contexto.
伊 significa «él» y también «ella». Dos «nosotros»: 阮 (nosotros, sin la persona a la que se habla) y 俺 (nosotros, con ella).
El verbo nunca se conjuga: 我啉, 伊啉, 阮啉. 啉 sirve para las bebidas, 食 para lo que se come; en la conversación también se dice 食茶 para «tomar té».
Ni artículo, ni género, ni plural obligatorio. El lugar va justo después del verbo: 去潮州 (ir a Chaozhou).
唔 niega, justo delante del verbo; 無 sustituye a 有 en la negación. 唔愛 se contrae en 嫑 («no querer»). La pregunta de sí o no añade 無 al final: 汝啉茶無?
Las reglas de montaje. Nada se pega palabra por palabra.
Ocho tonos, marcados en Pe̍h-ūe-jī con un acento sobre la vocal; los tonos 1 y 4 no llevan ninguno. El tono forma parte de la palabra, como una letra: sin él, tê (茶, té) sería otra sílaba.
Las mismas piezas, en todas partes
En el restaurante, de viaje o al conocer a alguien, bastan unas pocas piezas para hacerte entender.



Quince minutos al día
Duración ajustable de 5 a 30 minutos. Saltarte un día no te hace perder nada: tu progreso te espera.


Coloca tu primera pieza.
Elige tu objetivo y tu ritmo: la primera lección empieza enseguida.

